domingo, 28 de agosto de 2011

NOS VAMOS AL SUR, NOSOTROS... Y LOS MONZONES

Finalizada la etapa de Bangkok y el recorrido hacia el norte enfocamos el viaje hacia el sur del país, la zona de playas y la más turística. 

Lo hicimos de manera cómoda en un vuelo interior de Chiang Mai a Phuket con Asia Air.


Reservamos un par de cabañas en un pequeño complejo de seis en Ao Nang, una población costera a más de cien kilómetros de Phuket. Confíábamos en que haría buen tiempo, pero en la época de los monzones, puede que sea mucho pedir.


Y realmente lo fue. El cielo estaba cubierto y al poco de llegar empezó el diluvio.


El agua caía a chuzos sobre nuestro pequeño resort.


No sabíamos bien como comportarnos ante un diluvio de  tamañas proporciones y éso que venimos de Galicia.




Por tanto, después de desayunar, nos dedicamos un rato a reflexionar y leer a la espera de que escampara.


 Y como no escampaba, hubo quien decidió probar a bañarse bajo la lluvia.



Una decisión que fue rápidamente imitada, pero claro, ellas con los gorritos de la ducha para no mojarse el pelo... ni con el agua de la piscina ni con la lluvia.


Así que nos fuimos hasta Ao Nang (estamos en las afueras) en un tuktuk del propio hotel y nos equipamos convenientemente con el look de guiris en día lluvioso.


Que no se os pase el detalle de las chanclas de playa para andar por la calle. Hemos aprendido de los thais, que las usan a diario: ¡de esta forma da igual meterse en los charcos! Así hemos pasado el día dando vueltas por varios sitios, y es la mar de práctico.



Dimos una amplia vuelta por la playa de Ao Nang, muy chula y vacía contemplando algunos barcos de "cola larga" en un mar algo alborotado.


 Nos llamaron la atención las señales de alerta para evacuación en caso de tsunami, en la playa y en el paseo marítimo, que se colocaron después de la catástrofe del año 2004 que arrasó toda la zona.




En el paseo por la playa pudimos comprobar que la temperatura del  agua no tiene nada que ver con la del Atlántico ya que es muy cálida. 


 En un cruce de Krabi nos topamos con unos sorprendentes semáforos.

  
Nada de particular en esta población, si acaso con la excepción de este templo, llamativo sobre todo en la distancia y con pinta de ser reciente.
La escalera de acceso es espectacular.


Y como atestiguan las siguientes fotos, en Krabi también hay un night market en el que ofrecen comida feita no momento de lo más atractiva.
 

 

A la vista del mal tiempo mañana ponemos en marcha nuestro plan B para darle el esquinazo a los monzones y pies en polvorosa rumbo al golfo de Tailandia. Ko Phi Phi y las islas de James Bond quedan para otra ocasión....




4 comentarios:

  1. Hola a todos!
    Ya de vuelta de mis vacaciones, me he puesto al día de vuestro super viaje y me está encantando! Los budas enormes, los templos tan recargados, el mercadillo flotante (una chulada), elefantes, tirolinas..no os falta de nada, espero que os mejore el tiempo para disfrutar de esas playas.. siento envidia de la mala! Cuidaros mucho y seguid disfrutando!
    Un beso fuerte!
    Irache

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  2. Con el atuendo thai estais de lo más apropiado, a pesar del orballo os lo estais pasando estupendamente y os integrais a lo asiatico de forma insuperable.Los monzones tiene que llegar como es habitual pero si os sobra agua traersela a Abel Ramón que la anda buscando.
    Un abrazo
    Rafa

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  3. Si quereis os envíamos por SEUR las capas del camino.

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  4. Anda no me seáis horterillas y os bañéis en la piscina con gorro de ducha...supongo que va con el look guiri!
    muchos besos, a ver qué tal el plan b

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