martes, 16 de agosto de 2011

BANGKOK A PRIMERA VISTA

Llevamos unas pocas horas en la ciudad, escasamente una decena, pero empezamos a aclimatarnos y estamos contentos: a los cuatro nos ha caído bien. Sorprendentemente, todo fue de libro: viaje desde Vigo, enlace en Madrid (la anécdota, uno de los empleados de la Swiss es primo de Fervenza, actual alcalde de Moaña), el complicado enlace de Zurich (45 minutos y había que cambiar de terminal y pasar dos controles de policía) y la entrada en Thailandia.

El vuelo, como es normal, un poco pesado, pero sin más que las once horas del último a Japón. Hubo tiempo para descabezar un sueñecito.


El aeropuerto es nuevo, tres años solo, amplio y agradable. Muchas ventanillas y pocas colas. Nada que ver con el follón de Barajas ayer con miles de personas de la Jornada Mundial de la Juventud.

Tienen bien organizado lo de la comunicación con la ciudad, que son 45 kilómetros. Hay tren, taxis y buses. Una ventanilla te organiza el taxi para evitar problemas a los guiris.  


 Nuestro taxista nos hizo mucha gracia. Llevaba casi un altar en el salpicadero. Luego hemos visto otros con semejante aspecto. Precio, con dos peajes incluidos, menos de 15 euros el trayecto.

 En el hotel, que está bien, nos recibieron con una copita de zumo muy fresquito, sin problemas, aunque la novedad es que aquí se paga siempre por adelantado. Aquí estamos en la puerta ya duchados y prestos a recorrer algo de Bangkok aunque sean ya las seis de la tarde.

 En estas pocas horas nos ha dado tiempo a probar el monzón, que comenzó a jarrear un poco después de las seis, como hace habitualmente. Hemos dado unas vueltas y probado la comida thai, que nos gusta,


 Y alguna cerveza de aquí, en unos botellones de impresión (0,64 de litro ¡y que precios!). Alguna parece que se las quiere tomar de tres en tres....

 En el paseo localizamos el palacio real, iluminado y chulo, que mañana iremos a ver..,


 Aunque se iba haciendo de noche, la ciudad seguía muy animada.



Ana nos llevó a Khaosan Road, una calle que a las diez de la noche seguía a tope. Por supuesto, muchos turistas, también españoles, cosas variopintas (puestos en los que te hacían carnés de periodistas de conducir o de lo que quisieras), inmumerables de comida (fruta, brochetitas de carne y hasta saltamontes fritos).Y de masajes, por todas las esquinas.Estos de piernas, al aire libre, costaban algo más de dos euros media hora.



  Tambiérn dimos un paseo en barco por el río,  el Chao Praya,donde comprobamos que tienen un sitio reservado para los monjes. Estuvo lloviendo varias horas y tuvimos que adaptarnos al clima. Por supuesto, la temperatura es alta.

Ahora nos vamosa a descansar para seguir mañana nuestro periplo agotador de turistas, que ya hace un montón de horas que no pillamos una cama....



4 comentarios:

  1. Oye, dejad algo para el resto de los días! Mi madriña!
    Yo acabo de llegar de la fiesta del agua, que también mola un cacho no os vayáis a pensar eh?
    La comida Thai tiene MUY buena pinta :)

    Muá

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  2. Mola, Ayuthaya os va a encantar, pero menuda epoca para ir... que no os timen que alli es todo barato, haceos amigos de algun Thailandes para que no os timen por tener pinta de guiris. Comprad Te de la marca OK (como el del alcampo ajja) esta buenisimo jaja

    Pasadlo bien

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  3. Hola! me alegro de que hayáis llegado bien y sin incidencias, qué pasada los botes de cerveza, no? cuidadín.......!!!dejad alguna para cuando vayamos bego y yo el año que viene! ;)
    muchos besos

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  4. Que asco de comida!!!

    Alvaro

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